domingo, 17 de agosto de 2014

ADOLESCENCIA E INTERVENCIONES ASISTIDAS CON PERROS

Esta semana ha sido el día de la juventud, y creo que es un buen momento para reflexionar acerca de ello. ¿Qué podemos hacer desde la Asociación ISA por los y las adolescentes?
La adolescencia… esa etapa por la que todas las personas adultas hemos pasado, pero parece que la mayoría olvidamos. Una etapa cansada de escuchar consejos, cansada de soportar el peso de ilusiones y expectativas heredadas; donde se confunde en demasiadas ocasiones el sueño con la realidad, un momento de grandes cambios internos y externos, de apariencia y de sentimientos encontrados, un momento de madurez cognitiva en la que se alcanza un alto nivel de comprensión, al tiempo que se padece la mayor incomprensión.
La adolescencia de hoy en día es el futuro de la sociedad, los y las jóvenes deben aprender a ser personas con recursos propios para la resolución de conflictos, desarrollar unas buenas habilidades sociales, ser capaces de reconocer y expresar sus emociones, y desarrollar algo tan importante como es tener una visión crítica de su entorno.

Cuando realizamos Intervenciones Asistidas con Perros, dirigidas a adolescentes, nuestro objetivo principal consiste en favorecer el desarrollo de la Inteligencia emocional en los y las jóvenes, tan importante para poder comprenderse mejor a sí mismo, comprender mejor a los y las demás, poder comunicarse de manera asertiva y recordar que formamos parte de una sociedad, hacia la que tenemos que hacer una mirada crítica, para poder conseguir una mejor adaptación social.
El equipo canino favorece de manera natural un acercamiento emocional y nos facilita la tarea de adaptar el trabajo de las habilidades sociales, tales como la comunicación verbal y no verbal, el auto control, la relajación, la frustración, el control de la ira, etc.

Cuando incorporamos las Actividades Asistidas con Perros como metodología de Intervención Socioeducativa, lo que hacemos es favorecer la participación activa, base del aprendizaje por experiencia, facilitadora de situaciones para que puedan aplicar la investigación-acción, y con ello descubrir nuevos recursos. Se pretende recoger la propia experiencia de cada una de las personas participantes, para con ello construir un aprendizaje más sólido y aplicable a la realidad, que luego pueden trasladar a otros ámbitos de la vida.


Cuando alguien aprende a relacionarse de manera positiva con los animales, es más probable que se relacione de manera positiva con sus iguales. Si respetamos, empatizamos, nos comunicamos de manera correcta y aprendemos a reconocer, expresar y controlar nuestras emociones, es probable que todo este aprendizaje se generalice; y podamos formar parte plena de nuestra sociedad.