viernes, 16 de mayo de 2014

MENORES E INTERVENCIONES ASISTIDAS CON PERROS

Cuando trabajamos con menores podemos hacerlo con bebés, con niños y niñas y con adolescentes.
Cada etapa es tan dispar como si fueran seres de otros planetas.
Cuando trabajamos con bebés, intentamos estimular los sentidos, principalmente:
  • vista
  • oído
  • tacto
  • estimulación basal
  • sentido propioceptivo
Lo hacemos mediante estímulos agradables, motivándoles a acciones que pueden serles significativas. Les ayudamos a percibir y sentir el entorno del que forman parte.
Conforme van creciendo, nuestros objetivos van cambiando, y poco a poco van evolucionando junto a ellos y ellas, nos preocupan temas como el autoconocimiento y la autonomía, la interacción con el entorno, el lenguaje y la comunicación.
El aprendizaje es una consecuencia natural del juego y la interacción con el perro o la perra.
Las actividades las diseñamos totalmente personalizadas. Respetamos el desarrollo evolutivo natural de cada individuo e intentamos motivar para la participación.
Continúa el crecimiento, continúa el desarrollo, continuos cambios físicos, unidos a cambios cognitivos y en la manera de relacionarse con el mundo que nos rodea.

Y casi sin darnos cuenta llegamos a la adolescencia, una época de grandes cambios, grandes dudas, grandes preocupaciones, una etapa basada en el idealismo y el egocentrismo que muchas veces va ligado a la soledad, esa sensación de ser una persona única y de vivir experiencias que nadie más conoce.

Cuando trabajamos con adolescentes debemos tener muy en cuenta todas esas vivencias personales, es frecuente que nos encontremos ante la dificultad para expresar sentimientos, los altibajos emocionales, la necesidad de reconocimiento y aceptación, la inseguridad.
Es el momento en el que están definiendo su identidad
En muchas ocasiones nos vemos con la necesidad de realizar talleres de Habilidades sociales, en los que trabajar desde el auto concepto para poder mejorar la autoestima, hasta las relaciones interpersonales basadas en un buen lenguaje asertivo.
 
Isi, Lila, Mel, Yoda y Venus nos ayudan a conseguir nuestros objetivos, que nos marcamos de manera profesional, desde la Intervención Socioeducativa.
Al mismo tiempo que trabajamos los aspectos concretos de la persona o del grupo, estamos realizando una tarea de sensibilización en el respeto a los animales, esto nos ayuda a trabajar el RESPETO a los demás. Desde el principio aprenden a relacionarse adecuadamente con los perros y perras.
Cuando realizamos talleres con niños y niñas muy pequeñas, mediante cuentos y actividades, sin casi darse cuenta aprender a acercarse e interactuar con el equipo canino, de esta manera es más fácil evitar los riesgos. Tanto si se tiene un perro en la familia como si no, es necesario saber cómo actuar, si le gustan, para poder relacionarse de manera apropiada, y si no le gustan, para normalizar al máximo la situación.
El trabajo con los animales, con los perros y perras en nuestro caso, facilita el acercamiento a las personas a las que dirigimos nuestro trabajo, supone la motivación para querer participar y para actuar con iniciativa.