martes, 18 de marzo de 2014

ES QUE... ES COMO MI BEBÉ

¿Qué pasa cuando llega un cachorro a casa?
"es tan mono"... "ya crecerá"... "yo le daré todo lo que necesite"
 
 
¡Qué daño podemos llegar a hacerle!
Un cachorro necesita estar durante las primeras semana con su madre y el resto de la camada, es en este entorno donde se desarrolla de manera natural; su madre le transmite seguridad y con sus hermanos y hermanas, mediante el juego, aprende lo que es recibir un mordisco y lo que puede pasar si lo da.
Éste, nuestro precioso cachorro, pertenece a una especie distinta a la nuestra, y pese a que tenemos en común muchas cosas, como por ejemplo la necesidad de vivir en sociedad, también hay muchas diferencias.
La mejor manera de aprender es de forma natural, al mismo tiempo que va madurando. El cachorro aprende lo que se puede y lo que no se puede hacer en un mundo de personas, que al menos deberían preocuparse por entenderle.
Muchas veces, una vez pasan a formar parte de una familia, ya dejan de relacionarse con otros perros y perras, siendo perjudicada su socialización de manera brutal. También, demasiadas veces son sobreprotegidos ante los estímulos del entorno, o empiezan a salir de esa urna de ladrillos en la que los metemos, demasiado tarde, cuando ya todo empieza a asustar, demasiadas cosas nuevas a la vez, muchos sonidos, muchos olores, muchas sensaciones... y si además nadie te entiende...
Deberíamos aceptar que un cachorro es un perro, y que como tal tiene unas necesidades y una manera de ver el mundo distinta a la nuestra.
Para esto, nos ayudan los cursos para cachorros, en los que las familias aprenden a interactuar con su nuevo miembro, a manipularle y a relajarse mientras juega con sus "colegas" de juego. En estos cursos se trabaja en positivo, aportándole nuevos estímulos, dando nuevas oportunidades.
Si tienes un cachorro... Busca en tu ciudad si se realiza algún curso o taller y ¡aprovéchalo! no sólo debemos encargarnos de su alimentación y cuidados veterinarios, una buena socialización es fundamental para un buen desarrollo. El vínculo que se crea dura toda la vida.